Libertad no
es solo volar, es también decidir quedarse. Saber
cuándo irse y cuándo arribar es libertad.
La vida así
como tiene altos y bajos tiene momentos indicados para frenar, quedarse y
sembrar.
Es cierto que cada persona tiene su propósito en la vida y distintas
formas de encontrar alegría, por eso no sería correcto pensar que hay una sola
forma de ser libre.
No hay
formulas mágicas, ni caminos indicados con carteles sobre lo correcto e
incorrecto a la hora de liberarse. Cada persona encontrará sus métodos y sus
maestros a lo largo de su recorrido.
En muchas
ocasiones la ansiada libertad es sólo un salto a lo
desconocido o un giro inesperado, pero en muchas otras llega tan suavemente a
nuestras vidas que tardamos en darnos cuenta que está ahí esperando a ser
abrazada por nosotres.
No puedo
decirte con exactitud qué es ser libre porque cada cual encuentra libertad
en distintas cosas, lo que si puedo decirte es que el día que te levantes y
sientas que no hay un peso sobre tus hombros, respires profundamente y sientas
que tenés todo lo que necesitás adentro tuyo; y que los pájaros que cantan de fondo
son todo lo que está bien, vas por buen camino.
La vida, la
libertad, la felicidad, en realidad son cosas sencillas de alcanzar, a veces se
encuentran despegando y otras tantas armando un nido. Fíjate bien dónde mirás
esta semana, y ¿por qué no? el resto de tu vida.
